María es una fotógrafa japonesa enviada a Shangai para cubrir la cumbre mundial anti-terrorista. Unos días antes de que se celebre se encentra en medio de un tiroteo, menos mal que una vieja amiga acude a su rescate, Canaan.
Así da comienzo Canaan, un anime de los cortos (13 episodios) pero intenso.
El argumento nos mete de lleno en conspiraciones del gobierno, terrorismo, virus como armas militares, viejos rencores… una mezlca explosiva que se desarrolla a un ritmo increíble, desde el primer capítulo la acción es brutal y no da tregua al aburrimiento en ningún momento.
La elaboración de los personajes es uno de sus puntos fuertes, a diferencia de otros animes que se enredan en presentar a cincuenta mil personajes y luego no terminan de perfilar ninguno, en Canaan, solo aparece un número muy reducido y por ello, se permiten el lujo de retratarlos al detalle, siempre un poco más a los principales (en este caso Canaan y María) aunque los demás no se quedan lejos.
Se puede considerar que posee elementos yuri a muy baja escala. Es evidente que la relacion entre María y Canaan es algo más que amistad, pero no pasa de algún que otro abrazo. También cabe mencionar la enfermiza obsesion de Liang por Alphard, toda una locura.
Breve serie, de esas que cuando terminas dejan un buen regusto, aunque claro, inevitablemente y como suele pasar en estos casos deja esa esperanza de que algún día decidan retomarla y saquen una segunda temporada
Awkward, que en inglés viene significando incómodo, torpe, es el título de una de las últimas series del canal cada vez menos musical y más reality, Mtv.
No es más que otra de las cientos y miles de series sobre adolescentes que pueblan las televisiones, en concreto se centra en la vida de una perdedora que sufre un accidente pero que todos creen que es un intento de suicidio.
Curiosamente aunque su comienzo es lo que la diferencia del resto, es lo más aburrido, ya que lo mejor llega según van avanzando los episodios y conocemos mejor a los personajes.
Y ya hablando de ellos, aquí estan todos los prototípicos, con el plus de tener una de las protagonistas con menos carisma que se recuerden, de hecho si no fuera por personajes secundarios como la madre o la orientadora se haría bastante difícil de digerir.
Por ahora solo hay una temporada pero ya se prevé una segunda que al menos promete ser más interesante, o por lo menos así lo deja ver el último capítulo.
Comienzo el año con uno de los animes de moda del año que acabamos de dejar, K-on!
En sus dos temporadas, aparte de sus dos OVAS y una pequeña serie de sketches, nos cuenta el día a día de los miembros de un club de música ligera, que incluyen situaciones de los más variopintas a la vez que divertidas. Básicamente en esto sin entrar en más detalles se puede resumir, lo cual ya dice mucho.
A ver no es una mala serie, pero lo que esta claro es que la base de la historia no daba ni mucho menos para dos temporadas, con una habría sido más que suficiente, algo que se nota muchísimo viendo como la calidad de los capítulos desciende a medida que va avanzando, siendo la segunda temporada bastante inferior en todos los sentidos, y quitando algún que otro episodio (por ejemplo el centradop en Sawa-Chan) el resto es una repetición de acontecimientos de la primera.
Aparte que es curioso que para tratarse de un serie supuestamente musical, se escuche muchas menos canciones de las que se supondría, y bueno, ya entra en gustos pero las que aparecen tampoco es que sean de lo mejor, son bastante normalitas, pero eso ya digo va según los gustos musicales de cada uno.
En cuanto a los personajes hay de todo como cabría de esperar, esta la inocente Yui, la enérgica Ritsu, la responsable Mio, la dulce Mugi y la joven Azusa, pero aun siendo ellas los personajes principales muchas veces se ven absorbidas por personajes secundarios como la profesora Sawa-chan, de los más diveridos de la serie y de los que más juego dan sin duda, de esos que sabes que si aparece algo lía.
Lo dicho, serie con la que pasar un buen rato, reírse un tanto pero que también da para aburrise ya que muchos capítulos pasan sin pena ni gloria siendo casi exclusivamente de relleno para explotar una idea que no daba para más.
¿Hay una forma mejor de terminar el año que viendo a Queen? Me da que no, aunque bueno, a los mismísimos Queen no, sino al grupo tributo italiano White Queen, que con su musical “Dios salve a la reina” casi llenó la sale grande del Lienzo Norte, un gran logro en la fría ciudad amurallada, teniendo en cuenta que la entrada estaba entre los 15 y los 18€.
Puede que no fueran los originales pero el espectáculo que dieron no estuvo nada mal, acompañados de imágenes del grupo original, tocaron casi todos los grandes temas de la banda desde “I want it all”, pasando por “Radio Gaga” para terminar con“We are the Champions”, incluyeron “Living On My Own” de la etapa en solitario de Mercury y hasta un tema navideño dado a la época del año en la que estamos. Aun así se echaron en falta canciones de la altura de “Who wants to live Forever” una de las imprescindibles. Con todo el repertorio escojido fue perfecto para animar a la gente, que ya de por sí venia predispuesta a ello, no podia ser para menos.
Instrumentalmetne sonaron increíbles, caracterizados como la ocasión requeria, las versiones italianas de Brian May, Roger Taylor y John Deacon estupendos, sobre todo el guitarrista que se pegó unos grandes solos en los momentos instrumentales que se marcaron. Ahora otra cosa muy distinta fue el cantante/Mercury, visualmente se parecía, se pasó la noche entrando y saliendo para hacer cambios de vestuario, cosa que no es mala, pero claro no es Mercury, ya en un principio partíamos todos con ello, pero de ahí a que se le fuera la voz casi desde el principio, se comiera las la mitad de las letras como que no. No es que tuviera mala voz, pero es que emular al 100% a Mercury es casi imposible, él podia moverse mucho por el escenario por que tenía voz, pero este no se podía permitir tal lujo tal y como demostró, porque luego en las canciones lentas se vio que voz no le faltaba pero sí un poco de fondo, eso sí, espectáculo dio, no paró un momento, hasta repartió plátanos entre el público.
Con todo, para algo que traen a esta ciudad, ya digo no estuvo del todo mal, quizás la relación calidad -precio fue un poco excesiva pero bueno. Sin duda poder disfrutar y cantar con tanta gente canciones de este gran grupo, seguramente eso, fuera lo mejor y lo que realmente valió la pena.
En un mundo y tiempo diferentes, humanos y demonios, los llamados Yoma, conviven para nada de manera armoniosa. Para los Yoma los humanos son su sustento y nadie es capaz de matarlos, nadie salvo las Claymore, unas guerreras semi-humanas semi-yoma, creadas por una organización para proteger a los humanos de estos demonios que los atemorizan. A una de estas guerreras, Clare, le cambiará la vida cuando un joven humano decide acompañarle en su camino hacia la venganza…
No puedo negar que Claymore es una de las mejores series que he visto en mucho tiempo, sobre todo en cuanto a historia y desarrollo se refiere. La trama es muy interesante y a medida que avanzan los episodios y se van descubriendo más y más elementos que conforman el mundo de las Claymore se va volviendo más atrayente.
Eso por supuesto si das una oportunidad a la serie aguantando los primeros capítulos, ya que hay que admitir que sin ser del todo aburridos, no tienen nada que ver con el resto, ya sea por que no ocurre nada trascendente o porque son demasiado similares entre sí, eso sí, una vez que se pasan la cosa mejora y ¡de que manera!.
La gran cantidad de personajes y lo bastante bien tratados que están casi todos es otro punto su favor, ya que aun siendo Clare y Raki los principales protagonistas, también se molestan en presentar al menos a otras Claymore, con sus historias y motivaciones, aunque claro, muchas que se ve que tienen un gran potencial, no las tratan como debieran como es el caso de Galatea, sobre todo, que promete mucho y luego nada. Quizás por la duración de la serie o por otro motivo no las hayan dado más cancha, pero sin duda habría merecido la pena darles más protagonismo.
Aparte, llama mucho por los combates, unos combates de aúpa, trepidantes, con bastante sangre y desmembramientos (no se andan con chiquitas), y lo más importante no hay dos iguales, cada uno tiene las suficientes peculiaridades para que no quede esa sensación de déjà vû tras verlos, como ocurre en otras series similares.
Cabe destacar la banda sonora, bastante curiosa en general, y que queda muy bien en el conjunto.
Pero claro, no es oro todo lo que reluce, y a título más personal hay ciertos aspectos que chirrían mucho e impiden que sea una serie redonda al menos para mí. Para empezar, Clare, no tiene el suficiente carisma para ser protagonista, no es hasta el final cuando le coges algo de aprecio, quizás es demasiado fría, algo que no solo le afecta a ella, todas Claymore a pesar de ser mitad humana son demasiado distantes, y quieras que no eso afecta muy mucho a la hora de empatizar, aunque hay excepciones (Teresa o Helen por ejemplo). Tampoco termina de convencer el papel de Raki, por mi parte se lo podían haber ahorrado tranquilamente, es un personaje tan de cliché que lo acabe por odiar. Y sobre todo, donde la fastidiaron fue en el final, un final inconcluso, que deja con un mal cuerpo increíble, es la viva imagen de que las prisas no son buenas, dejando demasiados misterios sin resolver, demasiadas historias por contar, o al menos esa sensación deja.
Se podría decir que contiene algo de yuri muy a baja escala, se deja ver algo más claro en la relación entre Teresa y Clare, y después entre varias Claymore, aunque nunca se manifiesta y no se sabe muy bien si es amor, aprecio o simple admiración, se deja un poco a la interpretación que el espectador le quiera dar.
Con todos sus pros y contras, es una magnífica serie, que una vez superada la prueba de los primeros capítulos no decae en ningún momento. Muy recomendable, pero eso sí, habrá que leerse los mangas para matar el gusanillo de deja.
Después de mucho tiempo sin escribir, regreso con una serie corta pero intensa, Los Oblongs.
Tan corta que solo tiene una temporada de 13 episodios, está basada en los personajes del libro La Siniestra Susie y otras historias para gente rara. Nació como un espacio dentro del bloque Adult Swim y debido a la la eliminación de este, corrió el mismo destino.
El argumento es de lo más simple del mundo, una familia un tanto peculiar que vive en “El Valle”, una urbanización pobre que vive a la sombra tanto económica como tóxica (allí van a parar los residuos) de “La Colina”. A ojo parece otros Simpsons o Padre de Familia, en parte sí, es una familia y al fin y al cabo tienen sus líos, la diferencia es que estos son más peculiares si cabe, ¿he mencionado ya que todos tienen algun tipo de mutación/discapacidad?
Así es, ninguno es normal del todo pero ¡eh!, no va para nada de bromas contra personas con problemas, más bien al revés, ellos son felices con su estilo de vida, siempre intentan superarse y demostrar que son iguales e incluso mejores que los ricachones que no ven más allá de sus propias narices, lo que da lugar a una gran cantidad de gags y momentos de risa, pero de partirse la caja.
Lástima que durara tan poco, te quedas con ganas de más, de hecho yo la he visto en dos días porque engancha y acabas cogiendo cariño a los personajes. Ojalá decidan resucitarla porque es la repera.
15 de agosto, además de ser la Festividad de la Asunción de Nuestra Señora, fiesta a nivel nacional y por supuesto a nivel local, casi todos los pueblos del Valle Amblés (Ávila) celebran sus fiestas patronales en honor a San Roque y, enmarcado dentro de las celebraciones, en Padiernos se celebró un pequeño concierto de rock con la presencia de dos grupos. Debo reconocer que a diferencia de otros pueblos de la zona a los que he acudido a eventos similares, aquí se noto una gran implicación por parte del pueblo, no solo por las infraestructuras (buen escenario, buena iluminación…) si no más bien por la participación, ya que plaza estaba llena y permaneció así durante todo el espectáculo, descendiendo solamente al final y porque (seguramente) al día siguiente mucha gente trabajaba, que si no de allí no se habría movido nadie. Quizás mucho tenga que ver que uno de los dos grupos era de allí, pero fuera por lo que fuera quedé asombrada por tal acogida.
A las doce estaba previsto el comienzo y los chicos (y chica) de Alquimia rock no se hicieron mucho de esperar. El que sea un grupo de versiones (al menos el lunes no tocaron ningún tema propio) no quita merito a su actuación, pues estuvieron realmente bien y tocaron temas para todos los gustos desde The Beatles hasta Cream, pasando por grupos nacionales como Los Secretos. Incluso se atrevieron a hacer cambio de instrumentos para en algún tema incluir el teclado, vamos que no había quien les parase. Durante la aproximada hora y media que estuvieron sobre el escenario lograron animar a los presentes, tanto que hasta al final tocaron un bis a petición popular, ¡hay es nada!
Tras ellos, y aproximadamente sobres las dos menos algo irrumpieron los chicos de Awa Seka, los más esperados. Y es que hay que ver que acogida tuvieron, impresionante, todo el pueblo volcado con ellos ¡hasta los niños lucían sus camisetas!, y es que ya lo dice el dicho como en casa en ningún sitio. Y los chicos y chica (de nuevo) no decepcionaron con su rock al más puro estilo de grupos como La Fuga o Marea , de los cuales tocaron algún tema, así como también presentaron su primera maqueta Alma de Rock & Roll. Fue una buena actuación, con muchos temas dedicados, el batería y el guitarrista (y voz principal) estuvieron geniales y derrocharon simpatía y carisma, y aunque la actuación iba a terminar sobre las 3, no se les dejó marchar hasta que no tocaron otros cuantos temas más.
Buen concierto, con muy buen ambiente y buenos grupos para disfrutar de una velada llena de rock, ojala el año que viene se repita.
Otro año más, otro agosto y otra nueva edición del pequeño festival Rockasasola en el pueblo abulense (como su nombre indica) de Casasola.
Después de un verano en el que apenas había tendido constancia de algún festival rockero por los alrededores , me alegre cuando me enteré de que este volvía ¡y de qué manera!. Se han mejorado algunos aspectos de los que cojeaba el año anterior, como un mejor emplazamiento con mucha más luz y una mejor calidad de sonido, cierto es que todavía queda el mejorar la asistencia, que aunque este año en el mejor momento de la noche se llegaran a contar unas 80 personas según avanzaba la velada la cosa fue mermando.
El comienzo del espectáculo estaba previsto para las 23:00 pero por diversas circunstancias (la principal para mí que era el partido del Barça – Madrid) el primer grupo no salió hasta pasadas las doce.
El honor de comenzar en esta ocasión recayó en el grupo de punk- rock (más cerca de lo segundo que de lo primero) Asta’l Kueyo, cuyas canciones repletas de critica social lograron romper el hielo en una noche en la que empezaba a refrescar.
La verdad es que para ser los primeros y calentar un poco el ambiente no lo hicieron nada mal, sobre todo su bajista que lo dio todo.
Todo lo contrario se podría decir del segundo grupo en salir a la palestra, la nueva formación del grupo (también punk) Las Bilis, con una guitarra y una nueva voz masculina, que no terminó de cuajar, quizás se deba a que como ellos mismos dijeron el grupo es prácticamente nuevo, con solo ocho meses de rodaje juntos, y eso, hay que admitir se notó y bastante. Musicalmente dejaron mucho que desear,
demasiados olvidos en las canciones, demasiados parones… ¿Lo bueno? (siempre hay que buscar el lado positivo) al menos nos echamos unas risas.Tras ellos llego una tormenta de metal con el segundo mejor grupo de la noche, Delirios de Grandeza. Tocaron varios temas suyos como Experiencia o Tan cerca y tan lejos, e incluso hicieron un pequeño homenaje al fallecido guitarrista de Pantera Dimebag Darrell. Sonaron realmente bien, quizás la voz en ocasiones no estuviera a la altura pero instrumentalmente fueron brutales.
Ahora lo mejor estaba por llegar, y es que Las Cheerledaers Asesinas, el plato fuerte del festival, demostraron saber hacer, en todos los aspectos estuvieron impecables y tuvieron a los pocos que ya quedábamos allí encantados con su puro, duro y simple rock. No les llegué a ver terminar, pero el rato que estuve fue de nota.
De nuevo un agradable festival, con sus más y sus menos, pero que ante todo consigue que los rockeros y metaleros de la zona así como los grupos tengan la oportunidad y disfruten de unas horas de su música favorita sin tener que viajar hasta el quinto pino, y encima gratis y con una barra para tomarse algo ¿que más se puede pedir? Solo que esperemos que al año que viene se vuelva a repetir y haber si es posible que más gente se anime a participar porque es una experiencia que merece la pena.
La muerte es algo común a todos los mortales, queramos o no es el final que antes o después nos aguarda a todos. Se puede presentar de infinitas maneras, pero a veces el destino, el karma, selección natural… llamemoslo como queramos unido a la estupidez humana hacen una llamada de emergencia a la dama negra.
Puede sonar cruel o morboso, pero este el fundamento de la serie, si decidis verla os topareis con un montón de sucesos (por cierto reales, aunque claro está, los nombres se han cambiado para proteger la identidad de los fallecidos) en los que la mítica frase de Einstein “sólo hay dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana, y del universo no estoy seguro…” adquiere un nuevo significado.
Hay muertes para todos los gustos y de todas las épocas representadas sin escatimar en sangre y visceras, asi que abstenerse todos los estómagos sensibles. Pero no solo se muestran las consecuencias de acciones increíblemente estúpidas sin más, al fin y al cabo es una serie documental, por lo que a través de los conocimientos de varios expertos (junto con animaciones) se explica muy bien el porqué han acabado sus protagonistas bajo tierra.
La guinda del pastel es el narrador, con un humor negrísimo y unos comentarios llenos de ironía, al final consigue hacerte reír y replantearte el porqué somos considerados la especie más evolucionada.
Si no teneis reparo en ver aplastamientos, decapitamientos, desmembramientos, envenenamientos y casi cualquier otra forma de morir que se os ocurra, echadla un vistazo, no os arrepentiereis.
“Si algo funciona, ¿para qué cambiarlo?” eso es lo que debieron pensar los creadores de Mai -Hime, pues su más o menos continuación (por llamarla de alguna forma, ya que no es estrictamente la misma serie) es muy similar, de echo toma muchos de sus elementos aunque también tiene sus características propias.
Para empezar en esta ocasión, la trama gira acerca de las Otomes, que vendrían a ser las defensoras de los reinos, las cuales pelean entre sí para evitar muertes innecesarias. Las Otomes son mujeres bellas y fuertes, con armaduras especiales que las dotan de poderes y que solo pueden activar con el permiso de su Meister (el líder de la nación). Todas son educadas y preparadas en la escuela Garderobeen el Reino de Windbloom. A ella acude la joven Arika con intención de convertirse en una gran Otome, y junto con sus amigas Nina y Erstin se enfrentara a todo y a todos para conseguirlo. En pocas palabras este es el argumento de la serie, aunque por supuesto según avanzan los episodios las tramas se van complicando, pero tampoco me quiero meter mucho para no soltar algún spoiler inesperado.
¿Qué más ofrece de nuevo esta propuesta? Bueno, partimos con otros protagonistas, así Arika y Nina en primera linea y Erst más discretamente compondrían el trío principal, alrededor del cual gira todo. Aparte de ellas, si ya te has visto Mai – Hime, el resto de personajes te sonará muy mucho, pues prácticamente son los mismos, con la misma apariencia y en casi todos los casos hasta la misma personalidad.
Una animación impecable, buenas secuencias de combate, incluso algo más elaboradas que las de Mai – Hime, un ritmo de la acción que no decae en ningún momento, y que incluso va mejorando por momentos (llega un punto en que engancha de tal manera que no puedes parar), mucho humor… vamos que apenas hay nada que se le pueda reprochar, quizás la banda sonora que aun siendo buena no llega a los niveles alcanzados en la anterior serie, aunque esto no pasa de ser una apreciación personal.
En cuanto al yuri, casi toda la carga vuelve a recaer en el dúo Natsuki – Shizuru, son las que más dejan entrever algo, y a pesar de que la relación evoluciona respecto a la que existía en Mai – Hime, sobre todo por parte de Natsuki, de nuevo nos vuelen a dejar con ganas de más. También aparece en otros personajes aunque en menor grado, destacaría el amor imposible de Tomoe por Shizuru (que tiene sus momentos) y la pequeñísima relación entre Chie y Aoi que apenas aparece en un par de capítulos. Ya luego se puede intuir una especie de relación entre Arika y Mashiro o entre Arika y Nina pero no se específica nada.
Una serie genial que de no ser por esa espina clavada por la relación entre Natsuki – Shizuru seria ya una obra redonda, aun así es mas que recomendable te guste o no el yuri, o fueras o no seguidor de Mai – Hime, la trama es lo suficientemente interesante para atraparte y hacerte disfrutar hasta el final.
Aparte de los 26 episodios propios de la serie, cuenta con una serie de Ovas Mai -Hime – Zwei (4 capítulos) en los que se continúa la historia y en la que destacan el humor y los combates. También existen unos extras, en forma de sketches muy divertidos con anécdotas que aclaran algunos acontecimientos de la serie.