Otro año más, otro agosto y otra nueva edición del pequeño festival Rockasasola en el pueblo abulense (como su nombre indica) de Casasola.
Después de un verano en el que apenas había tendido constancia de algún festival rockero por los alrededores , me alegre cuando me enteré de que este volvía ¡y de qué manera!. Se han mejorado algunos aspectos de los que cojeaba el año anterior, como un mejor emplazamiento con mucha más luz y una mejor calidad de sonido, cierto es que todavía queda el mejorar la asistencia, que aunque este año en el mejor momento de la noche se llegaran a contar unas 80 personas según avanzaba la velada la cosa fue mermando.
El comienzo del espectáculo estaba previsto para las 23:00 pero por diversas circunstancias (la principal para mí que era el partido del Barça – Madrid) el primer grupo no salió hasta pasadas las doce.
El honor de comenzar en esta ocasión recayó en el grupo de punk- rock (más cerca de lo segundo que de lo primero) Asta’l Kueyo, cuyas canciones repletas de critica social lograron romper el hielo en una noche en la que empezaba a refrescar.
La verdad es que para ser los primeros y calentar un poco el ambiente no lo hicieron nada mal, sobre todo su bajista que lo dio todo.
Todo lo contrario se podría decir del segundo grupo en salir a la palestra, la nueva formación del grupo (también punk) Las Bilis, con una guitarra y una nueva voz masculina, que no terminó de cuajar, quizás se deba a que como ellos mismos dijeron el grupo es prácticamente nuevo, con solo ocho meses de rodaje juntos, y eso, hay que admitir se notó y bastante. Musicalmente dejaron mucho que desear,
demasiados olvidos en las canciones, demasiados parones… ¿Lo bueno? (siempre hay que buscar el lado positivo) al menos nos echamos unas risas.Tras ellos llego una tormenta de metal con el segundo mejor grupo de la noche, Delirios de Grandeza. Tocaron varios temas suyos como Experiencia o Tan cerca y tan lejos, e incluso hicieron un pequeño homenaje al fallecido guitarrista de Pantera Dimebag Darrell. Sonaron realmente bien, quizás la voz en ocasiones no estuviera a la altura pero instrumentalmente fueron brutales.

Compartirlo

